Saturno nunca había tenido tanto aguante. Se desplomó, le cayó un manto de hilos de oro muy grueso y frío. Se le acaba la respiración, siendo centro del tiempo, se detesta con facilidad.
Nunca pudo sentir tanto. Con el tiempo los esfuerzos para pretender tener fuerzas, se fueron debilitando. Basta con mencionar un nombre para que los mares comiencen a formarse. Incluso en la calma, siempre hay una persona pequeña manchando las paredes con mensajes sin cordura.
“Hombre, ¿de qué estamos hablando? No existe concentración alguna, ya no vale la pena. Se (soy) estos ataques porque no hay concilio. El amor, ese juego, es un globo, sin amarrar”.
Sin amarre, sin espacio
pretendo (sola)
equilibrar, sola. Sin confianza.
Saturno, ¿qué nos ha pasado?
Atenea distante estas.
“Yo lo siento, solo represento,
no soy pastillas, ni jarabes”.
“Muere mujer”, dice él.
No mereces nada, ni el amor,
ni el juego,
porque huyes.
Lo desplomas, haces que dioses quieran odiarte.
Eres titán, y como yo, (nos) destruimos,
soledad, abrázame que yo no reprocho eso.
Tú sabes qué odio,
“lo que más amas…”
Lo que más temo.
Al olvido.
“No hay aguante, solo el peso de mil cajas de vidrio frío. Antes solía escuchar con atención. Ahora esto es tinieblas, porque quiero escucharte, leerte, acariciarte, pero me atacas”, dice muy cansado.
Memoria, pídele luz a ella, dale esperanza para que regresen sus huesos, sus energía, su aguante. Para que solo no se sienta, por sentir divino.
Cosas preciosas que vuelven a mi. Calmantes visuales y perfectos. Gracias totales a Alexa, por esta sección de canciones semanales :)
#NoQueMeEnamoro
“Con Jake, el perro, y Finn, el humano…”
(Source: meowstachio, via ines-en-pijamas)
Devendra Banhart - Brindo
Un domingo.
Dame sopa de caracol para reformar a este cuerpo.
¿Será posible que se abran las puertas? Siempre he creído que sí.
Dame sopa de caracol para sonreír.
Dame sopa para no serlo.
Y ahora que tanto ha pasado, yo ando coja, como mi nombre (supuestamente). Y te pido, de veras, sopa sin col porque sabe a paredes.
“Paciencia hija, paciencia”.
Bien, tomaré la paciencia, de esa que venden en latas y tomaré sorbos para escucharte atenta. Para abrazarte sin tocar, porque así resulta esto tan tortuoso. Comeré sabiduría en envases de cartón, esos que se usan para el arroz chino, y romperé el pedazo de hielo, y aunque nunca deje de besarte con la mente, bailaré y sonreiré porque sí vivo, no estoy muerta, veo mi reflejo y amo…
Yo ando como un garabato, jugo de lechoza y piedras…
(Source: silenciosoruido)