Reconocer este hecho en nuestro organismo,
pero muy tarde,
porque estar solo es esencia
(lo que no he hacemos por cobardes),
y que Mumpo junte el “conmigo puedes” y dibuje a la soledad,
es valor y fortuna,
es piel y luces en una habitación de recuerdos,
de gritos, de picardía, de jugar con los cuellos.
Estar solo y contigo…
o estar sola y contigo,
es…
(Regálame un palabra, de nuevo, para no reconocer tarde, una tarde, este tipo de cosas).
En estos días he llegado a pensar
que amor es
poder estar solo
pero con alguien.
(No sé si me explico, pero recuerdo que cuando tenía unos once años, leí a Pinto decirle a Mumpo “Conmigo puedes estar solo”).
(…)
(Es increíble como marcan ciertas cosas).
¿Para qué?
El amenazado va, aún sabe que las palomas mensajeras existen.
Cuantas veces dije sí.
Ahora quiero decir no… quiero decir yo.
Con amor en la camisa y la falda, en el sexo, en los árboles, en el esmalte.
Que los colores y las texturas me tomen… es lo único tangible.
Conversaciones imaginarias N°(no me acuerdo):
-¿Cómo creas una opinión con este tema?
-Nada, lo tuyo es lo excéntrico y ya.
-Vale, veamos la segunda película.
-La metralla ha estado muy cerca, mejor descansa.
-Todo el día limitándome…
-Todo el día quejándote, pero repito: Metralla, cerca, corazón, muerte.
-¿Y si voy al espacio?
-Morirás…
-¿Riesgos?
-Llevas meses en esto…
-Mmmmm, ¿una galleta?
-Saluda al tonto y que te vista…
-¡Gracias!
Limpia el taller y su habitación, la metralla ya no tocará su corazón. Come una galleta, se despide se Potts. Busca por internet la segunda parte, se recuerda y comienza de nuevo con el diseño de una armadura nueva, con visión, dulzura y todo eso de ”plantar(se)”.
Saturno nunca había tenido tanto aguante. Se desplomó, le cayó un manto de hilos de oro muy grueso y frío. Se le acaba la respiración, siendo centro del tiempo, se detesta con facilidad.
Nunca pudo sentir tanto. Con el tiempo los esfuerzos para pretender tener fuerzas, se fueron debilitando. Basta con mencionar un nombre para que los mares comiencen a formarse. Incluso en la calma, siempre hay una persona pequeña manchando las paredes con mensajes sin cordura.
“Hombre, ¿de qué estamos hablando? No existe concentración alguna, ya no vale la pena. Se (soy) estos ataques porque no hay concilio. El amor, ese juego, es un globo, sin amarrar”.
Sin amarre, sin espacio
pretendo (sola)
equilibrar, sola. Sin confianza.
Saturno, ¿qué nos ha pasado?
Atenea distante estas.
“Yo lo siento, solo represento,
no soy pastillas, ni jarabes”.
“Muere mujer”, dice él.
No mereces nada, ni el amor,
ni el juego,
porque huyes.
Lo desplomas, haces que dioses quieran odiarte.
Eres titán, y como yo, (nos) destruimos,
soledad, abrázame que yo no reprocho eso.
Tú sabes qué odio,
“lo que más amas…”
Lo que más temo.
Al olvido.
“No hay aguante, solo el peso de mil cajas de vidrio frío. Antes solía escuchar con atención. Ahora esto es tinieblas, porque quiero escucharte, leerte, acariciarte, pero me atacas”, dice muy cansado.
Memoria, pídele luz a ella, dale esperanza para que regresen sus huesos, sus energía, su aguante. Para que solo no se sienta, por sentir divino.
Cosas preciosas que vuelven a mi. Calmantes visuales y perfectos. Gracias totales a Alexa, por esta sección de canciones semanales :)
#NoQueMeEnamoro